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Las políticas educativas exigen la consideración de ajustes para que los estudiantes con discapacidades se vuelvan competentes en los objetivos delineados por los estándares de contenido académico estatales y demuestren competencia en evaluaciones de alto riesgo. Sin embargo, ni las políticas ni la investigación empírica proporcionan orientación suficiente para que los educadores seleccionen e implementen efectivamente los ajustes. Este estudio revisa la efectividad de los ajustes para estudiantes en la categoría de elegibilidad de educación especial de perturbación emocional y aquellos con diagnósticos de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Primero, proponemos definiciones que delimitan los ajustes de las modificaciones e intervenciones. A continuación, identificamos estrategias que podrían servir como posibles ajustes para esta población. Luego, realizamos una revisión sistemática de la literatura y calculamos tamaños de efecto para evaluar la efectividad de las estrategias incluidas. Finalmente, revisamos la evidencia para determinar si cada estrategia incluida cumple con la definición propuesta de ajuste. Aunque varias estrategias potenciales son beneficiosas para jóvenes con TDAH y/o trastornos emocionales y de comportamiento, esta revisión indica que muy pocos de los ajustes supuestos cumplen realmente con todos los criterios en la definición de ajustes, y hay muy poca evidencia que respalde la efectividad de los ajustes comúnmente recomendados para jóvenes con desafíos comportamentales. Nuestra crítica del estado de la ciencia sobre los ajustes destaca varios problemas importantes que pueden ser utilizados para informar la investigación y la práctica actuales en las escuelas.
Harrison et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.