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El monitoreo parental, evaluado como el conocimiento (percibido) de los padres sobre el comportamiento del niño, se ha establecido como un predictor consistente del comportamiento problemático. Sin embargo, investigaciones recientes indican que el conocimiento parental tiene más que ver con la auto-revelación de los adolescentes que con el monitoreo activo de los padres. Aunque estos hallazgos pueden sugerir que los padres ejercen poca influencia en el comportamiento problemático de los adolescentes, los autores argumentan que esta conclusión es prematura, ya que la auto-revelación puede, a su vez, estar influenciada por el estilo de crianza de los padres. Este estudio (a) examinó las relaciones entre las dimensiones de la crianza y la auto-revelación y (b) comparó 3 modelos que describen las relaciones entre la crianza, la auto-revelación, el conocimiento parental percibido y el comportamiento problemático. Los resultados en una muestra de estudiantes de 10º a 12º grado, sus padres y sus pares demostraron que una alta capacidad de respuesta, un alto control conductual y un bajo control psicológico son predictores independientes de la auto-revelación. Además, los análisis de modelos de ecuaciones estructurales demostraron que la crianza está asociada tanto indirectamente (a través de la auto-revelación) como directamente con el conocimiento parental percibido, pero no está relacionada directamente con el comportamiento problemático ni con la afiliación a pares que participan en comportamientos problemáticos.
Soenens et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.