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El microbioma intestinal influye en la salud del anfitrión, y su capacidad de respuesta a la dieta y la enfermedad está siendo cada vez más estudiada. Sin embargo, nuestra comprensión de los factores que impulsan la variación del microbioma sigue siendo limitada. La temperatura es un factor fundamental que controla el crecimiento microbiano, pero su impacto en el microbioma aún no ha sido completamente explorado. Aunque se asume comúnmente que es una constante de 37°C, las temperaturas corporales normales varían en todo el reino animal, mientras que la temperatura corporal individual se ve afectada por múltiples factores, incluidos el ritmo circadiano, la edad, el estrés por temperatura ambiental y la activación inmunitaria. Se ha demostrado que los cambios en la temperatura corporal a través de la hipotermia y la hipertermia influyen en la microbiota intestinal en una variedad de animales, con efectos consistentes en la diversidad y estabilidad de la comunidad. Se sabe que la temperatura modula directamente el crecimiento y la virulencia de los patógenos gastrointestinales; sin embargo, el efecto de la temperatura sobre los comensales intestinales no ha sido bien estudiado. Además, la temperatura corporal puede influir en otros factores del anfitrión, como el apetito y la inmunidad, con efectos indirectos sobre el microbioma. En esta minirevisión, discutimos la evidencia que relaciona la temperatura corporal y el microbioma intestinal y sus implicaciones para la función del microbioma durante la hipotermia, el estrés por calor y la fiebre.
Huus et al. (Martes,) estudiaron esta pregunta.