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ANTECEDENTES: Se reconoce ampliamente la importancia de las revisiones sistemáticas en la identificación de lagunas en la base de evidencia y en proporcionar una base cuantitativa para informar nuevas iniciativas de investigación, pero se sabe poco sobre lo que realmente sucede en la práctica. Nuestro objetivo fue evaluar el uso que se hace de los resultados de las revisiones en el diseño de nuevos estudios. MÉTODOS: De todas las revisiones de Cochrane publicadas en 1996, se identificaron aquellas actualizadas en 2002 o 2003. Se contactó a los autores de los ensayos añadidos en las actualizaciones y se les preguntó si habían utilizado la revisión de Cochrane de 1996 u otras revisiones al diseñar su estudio. RESULTADOS: De 32 autores de estudios incluidos recientemente en 33 revisiones de Cochrane que cumplieron con nuestros criterios de inclusión, 24 (75%) respondieron. Once (46%) de los encuestados eran conscientes de la revisión de Cochrane relevante en el momento en que diseñaron su estudio. En ocho (33%) casos, el diseño del nuevo estudio había sido influenciado por una revisión; en dos (8%) este fue la revisión de Cochrane relevante. CONCLUSIONES: Es necesario una interpretación cautelosa de estos resultados, pero es evidente que la proporción de investigadores de estudio que utilizan revisiones sistemáticas de Cochrane u otras en el diseño de sus nuevos estudios fue muy limitada. Es deseable incluir aliento en las pautas de publicación o aplicación para considerar y citar los resultados de revisiones.
Cooper et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.