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La nistatina y la anfotericina B aumentan la permeabilidad de las membranas lipídicas delgadas (<100 A) a los iones, el agua y los nonelectrolitos. La permeabilidad al agua y a los nonelectrolitos aumenta linealmente con la conductancia de la membrana (es decir, la permeabilidad a los iones). En la membrana no modificada, el coeficiente de permeabilidad osmótica, P(f), es igual al coeficiente de permeabilidad del agua etiquetada, (P(d))(w); en la membrana tratada con nistatina o anfotericina B, P(f)/(P(d))(w) aproximadamente 3. La membrana no modificada es prácticamente impermeable a solutos hidrofílicos pequeños, como la urea, el glicol etileno y la glicerina; la membrana tratada con nistatina o anfotericina B muestra una permeabilidad graduada a estos solutos en función del tamaño. Esta permeabilidad graduada se manifiesta tanto en las permeabilidades de trazadores, P(d), como en los coeficientes de reflexión, sigma (Tabla I). La "corte" en permeabilidad ocurre con moléculas del tamaño de la glucosa (radio de Stokes-Einstein aproximado, igual a 4 A). Concluimos que la nistatina y la anfotericina B crean poros acuosos en membranas lipídicas delgadas; el radio efectivo de estos poros es aproximadamente 4 A. Hay una marcada similitud entre la permeabilidad de una membrana tratada con nistatina o anfotericina B al agua y a pequeños solutos hidrofílicos y la permeabilidad de la membrana de los glóbulos rojos humanos a estas mismas moléculas.
Holz et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.