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OBJETIVO: Estudiar los desgarros del epitelio pigmentario retiniano (EPR) después de la inyección intravítrea de bevacizumab (Avastin; Genentech, Inc., South San Francisco, CA) fuera de indicación para la degeneración macular asociada a la edad neovascular. Se compararon los ojos con un desprendimiento del epitelio pigmentario vascularizado (DP) que desarrollaron un desgarro del EPR con los ojos con un DP vascularizado pero sin desgarro del EPR. MÉTODOS: Nueve especialistas en retina en los Estados Unidos y en Europa participaron en esta serie de casos retrospectiva. Se incluyeron todos los ojos que recibieron inyección intravítrea de bevacizumab por neovascularización coroidea (NVC) durante 12 meses (octubre de 2005 a septiembre de 2006). Se excluyeron los ojos sin las tres pruebas confirmadas (angiografía con fluoresceína, fotografía de fondo y tomografía de coherencia óptica). Se realizaron análisis estadísticos sobre múltiples características de los ojos con un DP vascularizado que desarrollaron y no desarrollaron un desgarro del EPR. RESULTADOS: Entre 2,785 inyecciones intravítreas de bevacizumab para 1,064 ojos, se encontraron desgarros del EPR en 22 ojos de 22 pacientes (2.2%). Un DP vascularizado estaba presente en 21 de 22 ojos que desarrollaron un desgarro del EPR (17.1% de ojos con DP; 15, 100% NVC oculto; 6, NVC predominantemente oculto). El intervalo medio desde las inyecciones de bevacizumab hasta los desgarros del EPR fue de 37.3 días. El tiempo medio de seguimiento fue de 124.9 días. El tamaño medio del DP subfoveal fue mayor para los ojos con desgarros que para aquellos sin desgarros (13.97 mm frente a 9.9 mm, respectivamente; P = 0.01; razón de oportunidades, 1.09). Hubo una razón media considerablemente menor del tamaño de NVC al tamaño de DP para los ojos con desgarros que para aquellos sin desgarros (27.9% frente a 67.6%, respectivamente; P = 0.005). La agudeza visual corregida mejor antes de la inyección de bevacizumab fue de 20/162, y la agudeza visual corregida mejor posterior al desgarro del EPR fue de 20/160 (P = 0.48). CONCLUSIÓN: Un tamaño grande de DP es un predictor de desgarros del EPR, y una razón pequeña del tamaño de NVC al tamaño de DP (<50%) es más común en ojos con desgarros del EPR. La visión puede preservarse a pesar de los desgarros del EPR.
Chan et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.
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