Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Antecedentes La obtención de órganos tras la muerte por criterios neurológicos puede plantear desafíos éticos para los equipos de trasplante, sin embargo, las experiencias vividas de estos profesionales – especialmente de las enfermeras – siguen siendo poco entendidas, particularmente en contextos donde las tasas de donación son bajas. Pregunta de investigación / objetivo / objetivos Explorar las cuestiones éticas experimentadas por los miembros del equipo de trasplante durante la obtención de órganos de donantes fallecidos y examinar las estrategias de afrontamiento para experiencias moral y emocionalmente desafiantes, prestando atención a las perspectivas de primera línea de las enfermeras. Diseño de investigación Análisis temático reflexivo (Braun) (2) El peso del testigo (12/15) – carga emocional acumulada, particularmente entre las enfermeras; (3) La paradoja de la muerte cerebral (11/15) – incertidumbre persistente sobre la muerte cerebral como muerte; (4) Presión temporal versus certeza (9/15) – tensión entre la viabilidad del órgano y la exhaustividad del diagnóstico; (5) Abandono institucional (7/15) – percepción de falta de apoyo formal. Las enfermeras describieron experiencias distintivas moldeadas por la presencia continua en la cama y la proximidad relacional a las familias. Conclusiones Los desafíos éticos de la obtención después de la muerte cerebral persisten en todos los niveles de experiencia y son inadecuadamente respaldados por las estructuras institucionales actuales. Para las enfermeras y otros clínicos de primera línea, reconocer y apoyar este trabajo moral es esencial para mantener una práctica de trasplante ética.
Nikolić et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.