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Google Trends revela que en el momento en que estábamos escribiendo nuestro artículo sobre ‘La próxima crisis de la sociología empírica’ en 2007, casi nadie estaba buscando en Internet ‘Big Data’. Fue solo hacia finales de 2010 que el término comenzó a registrarse, justo antes de una explosión de interés a partir de 2011. En este comentario aprovechamos para reflexionar sobre las afirmaciones que hicimos en ese documento original a la luz de discusiones más recientes sobre las implicaciones sociales y científicas de la inundación de datos digitales. ¿Prefiguraba nuestro artículo, con su énfasis en la aparición de lo que denominamos ‘datos transaccionales sociales’ y ‘datos subproducto digitales’, los debates contemporáneos que ahora forman la base y la justificación de esta excelente nueva revista? ¿O el artículo se preocupaba más por debates metodológicos, teóricos y políticos más amplios que de alguna manera se han perdido en toda la ruidosa palabrería que ha llegado a rodear a Big Data? Utilizando trabajos recientes sobre la Encuesta de Clases de Gran Bretaña de la BBC como ejemplo, este breve artículo ofrece una reflexión crítica y reflexiva sobre lo que se ha convertido, para sorpresa de sus autores, en uno de los artículos más citados en la disciplina de la sociología en la última década.
Burrows et al. (mar), estudiaron esta cuestión.