Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Las características acústicas útiles para convertir la información auditiva en objetos percibidos se comprenden mal. Aunque se ha descrito que las neuronas de la corteza auditiva están estrechamente afinadas y son preferentialmente sensibles a señales de banda estrecha, los sonidos que ocurren de forma natural son generalmente de banda ancha con perfiles de energía espectral únicos. A través del uso de estímulos acústicos de banda ancha parametrizados, encontramos que tales neuronas en monos marmosets despiertos responden enérgicamente a sonidos de banda ancha que tienen formas espectrales complejas, prefiriendo estímulos de contraste espectral alto o bajo. Las neuronas que prefieren bajo contraste no pueden ser estudiadas a fondo con estímulos de banda estrecha y no han sido descritas anteriormente. Estos hallazgos indican que el contraste espectral refleja una descomposición importante del estímulo en la corteza auditiva y puede contribuir al reconocimiento de objetos acústicos.
Barbour et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.