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Este estudio muestra que la confianza social y política puede divergir ante amenazas compartidas, y que este patrón es impulsado por información negativa sobre la gestión de crisis. Aprovechando una encuesta de panel en tres oleadas y un experimento de provisión de información en EE. UU. durante la crisis de COVID-19, nuestra investigación revela que las percepciones negativas de la gestión de la pandemia conducen a una disminución de la confianza política y a un aumento paralelo de la confianza social. Esta dinámica es pronunciada entre los partidarios del gobierno, quienes, enfrentados a los desafíos del COVID-19, experimentan una erosión sustancial de la confianza política. Al mismo tiempo, hay un notable aumento en la confianza social dentro de este grupo. Nuestro análisis sugiere que, a medida que los partidarios del gobierno atribuyen más responsabilidad de la crisis a su líder político, la confianza política es suplantada por la confianza social. Los votantes desencantados, sintiéndose decepcionados por las instituciones, buscaron apoyo en la sociedad. Tanto la encuesta como el experimento subrayan que los choques sociales pueden llevar a las personas a pasar de confiar en instituciones formales a informales como estrategia de afrontamiento. Esta investigación contribuye a un marco generalizable que explica cómo las percepciones negativas de la gestión de crisis pueden llevar a las sociedades a sustituir la confianza política por la confianza social, avanzando en nuestra comprensión de las respuestas sociales a amenazas compartidas y estrategias adaptativas durante las crisis.
Aassve et al. (Wed,) estudiaron esta pregunta.