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Se investigó la relación entre la intensidad de la voz (nivel de presión sonora), la presión subglótica, la tasa de flujo de aire y la resistencia glotal. Se realizaron grabaciones simultáneas del nivel de presión sonora de la voz, la presión subglótica, la tasa de flujo y el volumen de aire utilizado durante la fonación. Se calcularon la resistencia glotal, la potencia subglótica y la eficiencia de la voz a partir de los datos. Se encontró que en la fonación a frecuencias muy bajas, la tasa de flujo permanecía casi sin cambios o incluso disminuía ligeramente con el aumento de la intensidad de la voz, mientras que la resistencia glotal mostraba una tendencia a aumentar con el incremento de la intensidad vocal. En contraste, se observó que la tasa de flujo en la fonación a altas frecuencias aumentaba considerablemente, mientras que la resistencia glotal permanecía casi sin cambios a medida que aumentaba la intensidad de la voz. Con base en los datos, se concluyó que a tonos muy bajos, la resistencia glotal es dominante en el control de la intensidad (control laríngeo), volviéndose menos relevante a medida que se aumenta el tono, hasta que en tonos extremadamente altos, la intensidad es controlada casi en su totalidad por la tasa de flujo (control de los músculos espiratorios).
Nobuhiko Isshiki (Sun,) estudió esta cuestión.