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PROPÓSITO: Existen pocas opciones de tratamiento efectivas para el linfoma no Hodgkin (NHL) indolente o transformado refractario a la quimioterapia. Examinamos el resultado del trasplante de células hematopoyéticas alogénicas (HCT) no mieloablativo en este contexto. PACIENTES Y MÉTODOS: Sesenta y dos pacientes con NHL indolente o transformada fueron tratados con HCT alogénico de donantes relacionados (n = 34) o no relacionados (n = 28) tras un condicionamiento con 2 Gy de radiación total corporal con o sin fludarabina. Nueve donantes no relacionados presentaron incompatibilidad para >/= un antígeno HLA. Dieciséis pacientes tuvieron transformación histológica antes del HCT. Veinte pacientes (32%) presentaron enfermedad progresiva tras la terapia previa de alta dosis con HCT autólogo. La edad mediana fue de 54 años, y los pacientes habían recibido una mediana de seis líneas de tratamiento antes del HCT. El tiempo de seguimiento mediano tras el HCT fue de 36.6 meses. RESULTADOS: A los 3 años, las tasas estimadas de supervivencia total (OS) y supervivencia libre de progresión (PFS) fueron del 52% y 43%, respectivamente, para los pacientes con enfermedad indolente, y del 18% y 21%, respectivamente, para los pacientes con enfermedad transformada. Los pacientes con enfermedad indolente y donantes relacionados (n = 26) tuvieron tasas estimadas de OS y PFS de 67% y 54%, respectivamente. Las incidencias de enfermedad injerto contra huésped aguda (GVHD) de grado 2 a 4, GVHD aguda de grado 3 y 4, y GVHD crónica extensa fueron del 63%, 18% y 47%, respectivamente. Entre los sobrevivientes, el estado funcional de Karnofsky mediano en el último seguimiento fue del 85%. CONCLUSIÓN: El HCT alogénico no mieloablativo puede producir supervivencia libre de enfermedad duradera en pacientes con NHL indolente en recaída o refractario, incluso en esta cohorte de edad relativamente avanzada y con tratamientos previos intensos. Los resultados fueron particularmente buenos en pacientes con enfermedad no transformada y donantes relacionados, mientras que los pacientes con enfermedad transformada tuvieron un mal pronóstico. Los sobrevivientes a largo plazo informaron un buen estado funcional general.
Rezvani et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.