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El cáncer de piel no melanoma es el tumor maligno más común en la población de piel clara, con varios millones de casos diagnosticados cada año. Sus factores de riesgo más comunes son la piel clara, un historial de exposición excesiva a la luz ultravioleta, condiciones inflamatorias crónicas de la piel, exposición a radiación y contacto con arsénico. Ciertos medicamentos también pueden estar asociados con un mayor riesgo de cáncer de piel no melanoma. Estos incluyen hidroxurea, que actúa como un inhibidor metabólico de la ribonucleótido reductasa y un potente agente mielosupresor no alquilante. Se utiliza para el tratamiento de varios trastornos mieloproliferativos, incluyendo leucemia mieloide crónica, policitemia vera y trombocitopatía esencial. Varios estudios describen un aumento en la ocurrencia de manifestaciones cutáneas tras el tratamiento con hidroxurea. Un creciente cuerpo de evidencia indica un posible papel de la hidroxurea en la progresión del cáncer de piel. En este artículo de revisión, resumimos algunas observaciones relevantes sobre la asociación entre hidroxurea y cáncer de piel, y describimos nuestras propias experiencias clínicas para proporcionar recomendaciones actualizadas sobre el cuidado de pacientes bajo terapia con hidroxurea.
Cantisani et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.