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Los avances recientes en diagnósticos y medicamentos enfatizan los aspectos espaciales y temporales del monitoreo y tratamiento de enfermedades. Sin embargo, las terapias convencionales, incluyendo la administración oral y la inyección, tienen dificultades para cumplir con estos aspectos debido a limitaciones fisiológicas y tecnológicas, como la implantación a largo plazo y una ventana terapéutica estrecha. Como un enfoque innovador para superar estas limitaciones, se han desarrollado dispositivos electrónicos conocidos como drogas electrónicas (e-drogas) para monitorear señales corporales en tiempo real y administrar tratamientos específicos a tejidos u órganos objetivo. Por ejemplo, las e-drogas ingeribles y tipo parche podrían detectar cambios en biomarcadores en los sitios objetivo, incluyendo el tracto gastrointestinal (GI) y la piel, y entregar terapias para mejorar la curación de manera espaciotemporal. Sin embargo, los tratamientos médicos a menudo requieren procedimientos quirúrgicos invasivos e implantación de equipos médicos para uso a corto o largo plazo. Por lo tanto, se necesitan urgentemente enfoques que puedan minimizar los efectos secundarios asociados a la implantación, como la inflamación y la formación de tejido cicatricial, manteniendo al mismo tiempo una alta funcionalidad de las e-drogas. En este contexto, se revisa a fondo la importancia de los aspectos espaciales y temporales del tratamiento médico, junto con cómo las e-drogas utilizan innovaciones tecnológicas de vanguardia para abordar desafíos médicos no resueltos. Además, se discuten los usos diversos de las e-drogas en aplicaciones clínicas y las perspectivas futuras de las e-drogas.
Won et al. (Sun,) estudiaron esta pregunta.