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La toma de decisiones es central en la política de salud y en la práctica médica. Debido a que los resultados de salud son probabilísticos, la mayoría de las decisiones se toman en condiciones de incertidumbre. Esta revisión considera dos clases de decisiones en la atención médica: decisiones tomadas por los proveedores en nombre de los pacientes, y decisiones compartidas entre pacientes y proveedores. La evidencia sugiere que existe una amplia variación regional en los servicios recibidos por los pacientes. Las guías basadas en evidencia que incorporan la calidad de vida y las preferencias del paciente pueden ayudar a abordar este problema. El análisis sistemático de costo-efectividad puede ser utilizado para mejorar las decisiones de asignación de recursos. La toma de decisiones médicas compartida busca involucrar a los pacientes y proveedores en un proceso colaborativo para elegir opciones clínicas que reflejen las preferencias del paciente. Aunque algunas evidencias indican que los pacientes quieren un papel activo en la toma de decisiones, otras evidencias sugieren que algunos pacientes prefieren un papel pasivo. Las ayudas para la decisión tienen el potencial de mejorar decisiones individuales, pero aún hay pocas evaluaciones sistemáticas de estas ayudas. Se ofrecen varias direcciones para investigaciones futuras.
Kaplan et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.