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Propósito – El propósito de este artículo es ilustrar cómo los estándares y directrices para la responsabilidad social empresarial (RSE) pueden ayudar a una empresa en su informe integrado (II). Los autores investigan las motivaciones de diversos grupos de interés (incluidos los accionistas) en fomentar la adopción de estándares y directrices para RSE después de que II se volvió obligatorio en Dinamarca. Diseño/metodología/enfoque – Los autores realizan un estudio de caso en el fabricante danés de alfombras EGE. Los autores interpretan el caso desde la perspectiva del constructivismo pragmático, que se centra en la integración de cuatro dimensiones: hechos, posibilidades, valores y comunicación. Hallazgos – Los autores encuentran que EGE, de propiedad familiar, sigue una estrategia de "valor de accionista iluminado", en la cual la RSE es un impulsor esencial de valor. Esta estrategia fomentó el II con directrices y estándares para RSE. Las prácticas de RSE parecieron ser útiles para integrar planes medibles en la estrategia y para controlar la implementación de RSE. Sin embargo, los largos y técnicos informes de RSE no comunicaron efectivamente los valores y posibilidades de EGE. Los autores describen cómo EGE superó estas barreras. Originalidad/valor – Los autores sugieren que la implementación del II depende del contexto, y explican por qué la empresa del caso ha optado por emitir dos informes separados para su II. Además, los autores sugieren que los enfoques estandarizados de RSE pueden ser adecuados para fines de planificación y control internos; sin embargo, las empresas deben ir más allá de estas mediciones para lograr el II.
Lueg et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.