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Los linfocitos T citotóxicos CD8+ reconocen complejos de superficie celular formados por glucoproteínas del complejo mayor de histocompatibilidad clase I (MHC-I) y péptidos antigénicos. Hemos identificado un péptido nonámero (denominado IV9) derivado del virus de la inmunodeficiencia humana que es más de un millón de veces más activo (en concentraciones subpicomolares) que análogos de péptidos que son más largos o más cortos por uno o dos residuos de aminoácidos. Aunque IV9 no se une detectablemente a moléculas de MHC-I aisladas, como se midió por diálisis de equilibrio, cuantificamos su unión específica en forma inalterada a MHC-I en células intactas. Menos del 1% de las formas de MHC-I en la superficie celular forman complejos con IV9, lo que es suficiente para desencadenar la máxima actividad de linfocitos T citotóxicos. En contraste, un péptido dodecámero que incluye la secuencia IV9 y es activo a concentraciones micromolares no se une a MHC-I en células intactas, lo que plantea la posibilidad de que este péptido más largo sufra procesamiento. Usando IV9 yodado estequiométricamente para eludir las ambigüedades asociadas con métodos de etiquetado de trazas, medimos la cinética de disociación de complejos de péptido/MHC-I purificados aislados por cromatografía de afinidad y encontramos que estos complejos son extremadamente estables (t1/2 = 200-600 hr).
Tsomides et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.