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Las infecciones bacterianas y virales han estado implicadas durante mucho tiempo en la patogénesis y progresión de la esclerosis múltiple (EM). La incidencia y gravedad de su modelo animal de encefalomielitis autoinmune experimental (EAE) pueden ser aumentadas por la administración concomitante de la toxina pertussis (PTx), el principal factor de virulencia de Bordetella pertussis. Su efecto adyuvante en el momento de la inmunización con el antígeno de mielina se atribuye a una activación no específica y a la migración facilitada de células inmunitarias a través de la barrera hematoencefálica hacia el sistema nervioso central (SNC). Con el fin de evaluar si la exposición recurrente al antígeno bacteriano puede tener un efecto diferencial en el desarrollo de la autoinmunidad en el SNC, administramos repetidamente PTx antes de la inmunización. Los ratones inyectados semanalmente con PTx estaban en gran medida protegidos de la posterior inducción de EAE, lo que se reflejó en una disminución de la proliferación y diferenciación proinflamatoria de las células T reactivas a mielina. Los esplenocitos aislados de ratones resistentes a EAE producían predominantemente IL-10 al ser reestimulados con PTx, mientras que las respuestas inmunitarias no específicas no cambiaron. Los análisis longitudinales revelaron que la exposición repetitiva de los ratones a PTx elevaba gradualmente los niveles séricos de TGF-β e IL-10, lo cual estaba asociado con una expansión de células T reguladoras CD4(+)CD25(+)FoxP3(+) (Treg) periféricas. La frecuencia aumentada de Treg persistió tras la inmunización y posteriormente. En conjunto, estos datos sugieren un escenario en el que el tratamiento repetitivo con PTx protege a los ratones del desarrollo de enfermedad autoinmune del SNC mediante la regulación al alza de citoquinas reguladoras y la expansión de Treg CD4(+)CD25(+)FoxP3(+). Además de su implicación terapéutica, este hallazgo sugiere que el encuentro del sistema inmunitario con productos microbianos puede no solo ser parte de la patogénesis de la enfermedad autoinmune del SNC, sino también de su regulación.
Weber et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.