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Las relaciones entre los ángulos de las fibras al final de la diástole (D) y al final de la sístole (S) (α) y las longitudes de los sarcómeros (s) han sido estudiadas anteriormente en diferentes sitios del miocardio ventricular izquierdo canino. Sin embargo, no se han formulado postulados para predecir a y s en estados sucesivos del ciclo de eyección (D o S) o en diferentes sitios en un estado cuando se conocen los ejes semimayor (Z) y semiminor (R) de las superficies de la pared para estados sucesivos y las orientaciones de las fibras y longitudes de los sarcómeros en un sitio en un estado. En este estudio, las fibras miocárdicas se consideraron como la matriz de un continuo miocárdico: son prisioneras de la pared del corazón y deben cumplir con los movimientos de la pared. Utilizando los mismos valores que en el artículo anterior, la pared se trató como un conjunto anidado de caparazones elipsoidales truncados de revolución con volúmenes de caparazón preservados de D a S. Se analizaron configuraciones tanto confocales como no confocales. En cada caparazón, se asumió que las fibras siguen un camino "hélico" con un avance constante en cada vuelta alrededor del eje Z (el camino más simple posible). Los resultados de esta suposición fueron compatibles con los valores previamente informados de a y s medidos en varios sitios de la pared libre ventricular izquierda en los estados D y S. Estos resultados sugieren un postulado para la pared del corazón: en el corazón latiendo, cada fibra muscular cambia de dirección y longitud de manera única a medida que la pared cambia de forma.
Streeter et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.