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Human immunodeficiency virus (HIV) prevalence is increasing worldwide as people on antiretroviral therapy are living longer. These patients are often susceptible to debilitating inflammatory disorders that are frequently refractory to standard treatment. Psoriasis is a systemic inflammatory disorder, associated with both physical and psychological burden, and can be the presenting feature of HIV infection. In this population, psoriasis tends to be more severe, to have atypical presentations and higher failure rates with the usual prescribed treatments. Management of moderate and severe HIV-associated psoriasis is challenging. Systemic conventional and biologic agents may be considered, but patients should be carefully followed up for potential adverse events, like opportunist infections, and regular monitoring of CD4 counts and HIV viral loads. La prevalencia del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) va en aumento en todo el mundo ya que las personas en tratamiento antirretroviral cada vez viven más años. Estos pacientes suelen ser propensos a trastornos inflamatorios debilitantes que suelen ser refractarios al tratamiento estándar. La psoriasis es un trastorno inflamatorio asociado a una carga física y psicológica, y puede ser una característica de presentación de infección por VIH. En esta población de pacientes, la psoriasis suele ser más grave, tener presentaciones atípicas e índices más altos de fracaso a los tratamientos que suelen prescribirse. El manejo de la psoriasis asociada al VIH de carácter moderado y grave es todo un reto. Pueden considerarse agentes convencionales y biológicos, pero debe someterse a los pacientes a un meticuloso seguimiento para descartar posibles episodios adversos tales como infecciones oportunistas, así como una monitorización habitual de los recuentos de CD4 y cargas virales de VIH.
Queirós et al. (Mon,) studied this question.