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Cada vez más estudios en profundidad han revelado que la aparición y el desarrollo de tumores dependen de la mutación genética y la heterogeneidad tumoral. La manifestación más importante de la heterogeneidad tumoral es el cambio dinámico de la heterogeneidad del microambiente tumoral (TME). Esto no depende únicamente de las células tumorales en sí en el microambiente donde las células inmunitarias infiltradas y la matriz forman juntas una red antitumoral y/o pro-tumoral. El TME ha dado lugar a nuevas intervenciones terapéuticas como un lugar más allá de los lechos tumorales. Las células cancerosas malignas, las células inmunitarias infiltradas en el tumor, las células vasculares angiogénicas, las células endoteliales linfáticas, las células fibroblásticas asociadas al cáncer y los factores liberados, incluidos metabolitos intracelulares, señales hormonales y mediadores inflamatorios, contribuyen activamente a la progresión del cáncer. La modificación post-traduccional de proteínas (PTM) se considera a menudo un mecanismo degradativo en la destrucción o el recambio de proteínas para mantener la homeostasis fisiológica. Los avances en transcriptómica cuantitativa, proteómica y edición genética basada en nucleasas están pavimentando nuevos caminos globales para explorar las PTM. En esta revisión, nos centramos en los desarrollos recientes en el área de PTM y especulamos sobre su importancia como un indicador funcional crítico para la regulación del TME. Una gran cantidad de información ha surgido para demostrar ser útil en la búsqueda de terapias convencionales y en el desarrollo de estrategias terapéuticas globales.
Li et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.