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La tendencia a reemplazar los motores de combustión interna por propulsores eléctricos de cero emisiones, visible en la industria automotriz, también existe en la industria de la construcción naval. A diferencia de los vehículos terrestres, los requisitos para el sistema de propulsión eléctrica de los remolcadores son mucho mayores, lo que, combinado con el espacio y la energía limitados a bordo, hace que cualquier cantidad de energía sea valiosa. Cambios estratégicos en la política de muchos países, como el paquete “Fit for 55”, introducen planes para reducir significativamente las emisiones de CO2, lo que favorece el desarrollo de propulsores alternativos y su introducción en nuevas áreas de operación. Este artículo presenta que es posible reducir la cantidad de energía que un remolcador eléctrico gasta en movimiento aplicando el método de Optimización por Enjambre de Partículas para modificar la forma de su casco. Se realizó un análisis estadístico de datos públicos para determinar los perfiles de velocidad de los remolcadores portuarios reales. Se utilizó el método de Van Oortmerssen para determinar las resistencias del casco del remolcador propuesto y el impacto de los conjuntos de modificación de la forma del casco en la reducción de estas resistencias. Con base en los seis perfiles de velocidad obtenidos, se determinó que una de las variantes de modificaciones probadas permitió reducir el consumo de energía en promedio en un 2.12%, llegando incluso al 3.87% para uno de los perfiles, y que algunas modificaciones incrementan el consumo de energía en incluso un 6.59%.
Koznowski et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.