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OBJETIVOS: Los objetivos principales de este estudio fueron determinar el volumen de sangre enviado para cultivo en la práctica clínica rutinaria y establecer la proporción de cultivos sanguíneos con un volumen de sangre inadecuado para la detección confiable de bacteriemia. MÉTODOS: Se midieron los volúmenes de muestras de sangre enviadas para cultivo de infantes y niños de hasta 18 años de edad durante un período de 6 meses. Los cultivos sanguíneos se consideraron envíos adecuados si contenían un volumen de sangre apropiado (relacionado con la edad) y se enviaron en el tipo correcto de frasco para cultivo de sangre. Durante el estudio, se llevó a cabo una intervención educativa diseñada para aumentar la proporción de envíos adecuados de cultivos sanguíneos. RESULTADOS: Se analizó el volumen de sangre enviado en 1358 frascos de cultivo sanguíneo de 783 pacientes. De los 1067 cultivos sanguíneos previos a la intervención, 491 (46.0%) contenían un volumen adecuado de sangre y solo 378 (35.4%) fueron envíos adecuados en base a la recolección en el tipo correcto de frasco para cultivo de sangre. Después de la intervención, hubo aumentos significativos tanto en la proporción de cultivos sanguíneos que contenían un volumen adecuado de sangre (186 63.9% de 291 cultivos) como en la proporción de envíos adecuados (149 51.2% de 291 cultivos). En general, los cultivos sanguíneos con un volumen adecuado de sangre eran más propensos que aquellos con un volumen inadecuado a producir resultados positivos en el cultivo sanguíneo (34 5.2% de 655 cultivos frente a 14 2.1% de 648 cultivos). De manera similar, los envíos adecuados de cultivos sanguíneos eran más propensos que los envíos inadecuados a producir resultados positivos en el cultivo sanguíneo (26 5.1% de 506 cultivos frente a 22 2.8% de 797 cultivos). CONCLUSIONES: En la práctica clínica rutinaria, un resultado negativo de cultivo sanguíneo es casi inevitable para una gran proporción de cultivos sanguíneos debido al envío de un volumen inadecuado de sangre. Incluso después de una intervención educativa, casi la mitad de los cultivos sanguíneos fueron envíos inadecuados.
Connell et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.