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La mayoría de los sectores críticos a nivel mundial dependen de la tecnología operativa (OT) cuya ciberseguridad, debido a la necesidad primordial de disponibilidad, resulta obsoleta e inadecuada. Episodios como Stuxnet, Irongate, BlackEnergy3, etc., demostraron que los ciberataques que causan efectos cinéticos se han convertido en una amenaza concreta. Esto es particularmente preocupante en relación con la industria de procesos químicos (CPI) ya que las interrupciones podrían implicar la liberación de materiales peligrosos y resultar en efectos catastróficos. Hasta ahora, los ciberataques dirigidos a tecnología operativa se consideran tan complejos que solo equipos sofisticados con recursos técnicos y organizativos significativos tienen posibilidades de tener éxito. Este artículo proporciona una revisión crítica de los elementos más relevantes con un enfoque en el sector petroquímico. Primero discutirá por qué la OT es inherentemente insegura. Luego analizará cómo ha evolucionado la amenaza cibernética y revisará los ciberataques dirigidos a la OT que son relevantes. Finalmente, introducirá el concepto de amenazas persistentes avanzadas (APT) y discutirá su caracterización y modus operandi.
Assenza et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.