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Muchos trastornos genéticos humanos resultan de anormalidades cromosómicas desequilibradas, en las que hay una ganancia o pérdida neta de material genético. Tales desequilibrios a menudo interrumpen un gran número de genes sensibles a la dosis y importantes para el desarrollo, resultando en fenotipos específicos y complejos. Alternativamente, algunos síndromes cromosómicos pueden ser causados por una deleción o duplicación de un solo gen con efectos pleiotrópicos. Tradicionalmente, las anormalidades cromosómicas se identificaban mediante inspección visual de los cromosomas bajo un microscopio. El uso de tecnologías de citogenética molecular, como la hibridación fluorescente in situ y los microarrays, ha permitido la identificación de desequilibrios crípticos o submicroscópicos, que no son visibles bajo el microscopio de luz. Los microarrays han permitido la identificación de numerosos nuevos síndromes a través de un enfoque de genotipo-primer en el que se identifican pacientes con las mismas o superpuestas alteraciones genómicas y luego se describen los fenotipos. Debido a que muchas alteraciones cromosómicas son grandes y abarcan numerosos genes, la identificación de individuos con deleciones superpuestas y características clínicas variables puede permitir a los investigadores acotar la región en la que buscar genes candidatos.
Shaffer et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.