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INTRODUCCIÓN: La evidencia científica indica que la adherencia a la dieta mediterránea protege contra el deterioro del estado cognitivo y los síntomas depresivos durante el envejecimiento. Sin embargo, se han realizado pocos estudios en sujetos ancianos no institucionalizados. OBJETIVO: Este estudio evaluó la relación entre la adherencia al patrón dietético mediterráneo y el estado cognitivo y los síntomas depresivos en una población anciana de más de 75 años. MÉTODOS: Se llevó a cabo un estudio transversal en una ciudad mediterránea (Garrucha, España) en 79 ancianos mayores de 75 años (36 hombres y 41 mujeres). La adherencia al patrón dietético mediterráneo se determinó utilizando el Cuestionario de Adherencia a la Dieta Mediterránea (MEDAS). La función cognitiva se determinó mediante el Mini Examen del Estado Mental (MMSE), y los síntomas depresivos se evaluaron mediante la Escala de Depresión Geriátrica (GDS). RESULTADOS: La mayor parte de la población mostró una adherencia muy alta al patrón dietético mediterráneo y un estado cognitivo y afectivo óptimos. Consumían aceite de oliva como su principal fuente de grasa, altos niveles de pescado y frutas, bajos niveles de alimentos con azúcares añadidos, y un bajo consumo de carne roja. Se encontró una relación significativa entre las puntuaciones del MEDAS y el MMSE. Sin embargo, no se observó ninguna relación entre el MEDAS y el GDS. CONCLUSIONES: El patrón dietético mediterráneo se relacionó positivamente con la función cognitiva, aunque la influencia de un patrón dietético saludable sobre la sintomatología de la depresión no estaba clara. Sin embargo, una estrategia efectiva contra la función cognitiva y la depresión sería mejorar las tasas de actividad física, establecer hábitos alimentarios saludables de por vida y consumir una dieta rica en nutrientes para mejorar la calidad de vida de los ancianos.
Hernández-Galiot et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.