Las necesidades de salud no satisfechas de los niños en acogida tienen consecuencias que a menudo conducen a malos resultados para los niños que cumplen la mayoría de edad en el sistema de acogida. Los silos de información interrumpen la continuidad de la atención, resultando en una gestión inconsistente de condiciones crónicas, lapsos en la medicación y señales de angustia que no se detectan. El Programa de Acogida de Duke (FCP) y su Clínica afiliada (FCC) han encontrado que proporcionar servicios médicos a niños en acogida requiere un enfoque único y basado en el trauma. Este modelo introduce una gestión de la atención adaptada a la inestabilidad del sistema de acogida, abordando desafíos como la rotación del personal y el desgaste. Una innovación clave es el uso de una Enfermera de Salud Poblacional (PHN) integrada en la clínica, cuyo rol se centra en la coordinación de la atención y la recopilación de datos utilizables para mejorar los resultados poblacionales. Esta solución basada en la atención médica cierra brechas en la gestión de casos médicos tradicional. Sostenemos que los sistemas de atención médica deberían considerar este modelo de gestión de la atención para satisfacer las necesidades de los niños en acogida.
Terrell et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.