Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
PROPÓSITO DE LA REVISIÓN: La infección del tracto urinario es la segunda infección bacteriana más común en los niños. Puede causar cicatrices renales que conducen a hipertensión secundaria y enfermedad renal crónica. La información reciente ha mejorado en gran medida nuestra comprensión de la patogénesis de la infección del tracto urinario y las cicatrices renales. HALLAZGOS RECIENTES: El urotelio, una barrera anatómica para las respuestas inmunitarias innatas, expresa receptores tipo Toll con la capacidad de reconocer patrones moleculares asociados a patógenos. La activación de los receptores tipo Toll puede llevar a la activación de células uroepiteliales y a la producción de mediadores inflamatorios. Estos incluyen proteínas del complemento, otros péptidos bactericidas, citoquinas, quimiocinas, defensinas y moléculas de adhesión. El infiltrado inflamatorio resultante ayuda a la eliminación bacteriana, pero también puede conducir a daños renales. Además, las interacciones entre proteínas urinarias, como la proteína de Tamm-Horsfall, y TLR-4 añaden complejidad a este sistema de defensa. La variabilidad interindividual en la respuesta celular puede ser en parte responsable de los resultados clínicos variables. Polimorfismos en varios genes candidatos en este mecanismo de defensa del huésped pueden estar involucrados en la determinación de aquellos pacientes que son susceptibles a infecciones recurrentes y cicatrices renales tras la infección del tracto urinario. RESUMEN: Una mayor comprensión de los mecanismos moleculares básicos de la infección del tracto urinario y la traducción de estos datos de laboratorio a la práctica clínica promete mejorar el diagnóstico y las estrategias terapéuticas para tratar la infección del tracto urinario y prevenir la recurrencia y cicatrices renales.
Mak et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.