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El antibiótico antitumoral, adriamicina, induce una severa toxicidad cardíaca asociada con la peroxidación de lípidos cardíacos en ratones. Tanto esta peroxidación lipídica como la toxicidad cardíaca de la adriamicina se reducen mediante el tratamiento previo de los animales con el captador de radicales libres tocoferol. Sin embargo, dicho tratamiento con tocoferol no altera la magnitud ni la duración de la supresión inducida por la adriamicina de la síntesis de ADN en el tumor de ascitis P388, ni disminuye la respuesta antitumoral del tumor de ascitis P388. Estos resultados sugieren que la adriamicina tiene al menos dos mecanismos de daño tisular: uno, que involucra la peroxidación lipídica, es bloqueado por el tocoferol y resulta en toxicidad cardíaca; el otro, que implica la unión al ADN, no es antagonizado por el tocoferol y es responsable de la respuesta tumoral.
Myers et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.