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La prevalencia de marcas fuertes como Coca-Cola, McDonald’s, Budweiser y Marlboro en categorías de "vicio" tiene importantes implicaciones para los reguladores y los consumidores. Aunque investigadores de múltiples disciplinas han estudiado la efectividad de las estrategias de contra-marketing antitabaco, se ha prestado poca atención a cómo la solidez de la marca puede moderar la eficacia de tácticas como los impuestos al consumo, las restricciones de uso y las campañas publicitarias educativas. En esta investigación, los autores utilizan un modelo discreto-continuo múltiple para estudiar el impacto de las técnicas antitabaco en las elecciones de marcas y cantidades de los fumadores. Los resultados sugieren que, aunque los impuestos al consumo de cigarrillos disminuyen las tasas de tabaquismo, estos impuestos también resultan en un cambio en la cuota de mercado hacia marcas más fuertes. Los líderes del mercado pueden verse menos afectados por las políticas fiscales porque su poder de mercado permite que marcas fuertes como Marlboro absorban en lugar de transferir los impuestos aumentados. En contraste, las restricciones de espacios libres de humo provocan un cambio alejado de las marcas más fuertes. En términos de publicidad antitabaco, los autores encuentran efectos mínimos en la elección de marcas y el consumo. Los hallazgos destacan la importancia de considerar las asimetrías de marca al diseñar un portafolio de políticas sobre aumentos de impuestos al cigarrillo, restricciones de espacios libres de humo y campañas publicitarias antitabaco.
Wang et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.