Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Las proyecciones catastróficas de la carga para la sociedad de una población envejecida en aumento abundan. La creencia prevalente es que una población de ancianos dependientes en aumento significa mayores demandas sobre los recursos de la sociedad, incluidos los recursos de atención médica, en medio de intereses en competencia y recursos que disminuyen, o en el mejor de los casos, son finitos. Pero, ¿qué tan justificada está esta "demografía apocalíptica"? Este artículo presenta un desafío al escenario apocalíptico al considerar la política en torno a la enfermedad de ancianos más publicitada, aunque no la más prevalente: la enfermedad de Alzheimer. Se examina críticamente la reciente aparición de la enfermedad de Alzheimer como la "cuarta o quinta causa principal de muertes en adultos", y se discute la evidencia de la construcción social de la enfermedad de Alzheimer en términos de la "biomedicalización del envejecimiento". El autor considera que es, en parte, la respuesta del sistema de atención médica (tal como está constituido actualmente) a los cambios en la demografía y la distribución de enfermedades--y no, como se afirma comúnmente, el número de ancianos o su creciente "morbidez"--lo que eleva los costos de atención médica.
Ann Robertson (Sun,) estudió esta cuestión.