Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Resumen Se ha encontrado que el poder incrementa la toma de riesgos (Anderson & Galinsky, 2006), pero este efecto parece estar moderado por diferencias individuales en la motivación de poder (Maner, Gailliot, Butz, & Peruche, 2007). Entre individuos con alta motivación de poder, la experiencia de poder conduce a decisiones más conservadoras. Dado que la testosterona está asociada con la búsqueda de poder y estatus (Dabbs & Dabbs, 2000), razonamos que individuos con alta testosterona que son activados por el poder podrían ser igualmente reacios al riesgo. Por el contrario, hipotetizamos que individuos con alta testosterona activados con bajo poder verían la toma de riesgos como un vehículo para perseguir posibles ganancias en su estatus y recursos. Reportamos hallazgos de dos experimentos que son consistentes con estas predicciones. En el Experimento 1, los hombres con mayor testosterona (según lo indicado por la relación del segundo al cuarto dígito) mostraron una mayor toma de riesgos cuando fueron activados con bajo poder. El Experimento 2 replicó este efecto y también mostró que cuando fueron activados con alto poder, los hombres con mayor testosterona tomaron menos riesgos. Copyright © 2009 John Wiley & Sons, Ltd.
Ronay et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.