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OBJETIVO: Evaluar la asociación entre el uso de alcohol, marihuana y otras drogas ilícitas en los últimos 30 días y la necesidad no satisfecha de atención en salud mental y el uso de servicios de salud mental en el año pasado. FUENTE DE DATOS: Una submuestra de 18,849 encuestados de la Encuesta Nacional sobre el Abuso de Drogas de 2001 y la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y Salud de 2002. Los sujetos tenían entre 18 y 65 años y presentaban al menos un síntoma de trastorno mental en el último año sin dependencia de sustancias en el último año. DISEÑO DEL ESTUDIO: Regresiones logísticas del uso de sustancias en los últimos 30 días sobre la necesidad no satisfecha de atención en salud mental en los últimos 12 meses y el uso de servicios de salud mental en los últimos 12 meses, controlando por características clínicas y sociodemográficas. Se reportan las probabilidades predichas y los errores estándar correspondientes. RESULTADOS PRINCIPALES: El uso de drogas ilícitas distintas de la marihuana aumentó con la necesidad no satisfecha de atención en salud mental (4.4 frente a 3.2 por ciento, p=.046), pero no se redujo con el uso de atención en salud mental. El uso intenso de alcohol no se asoció con un aumento de la necesidad no satisfecha de atención en salud mental, pero fue mayor entre individuos que no usaron atención en salud mental (4.4 por ciento frente a 2.7 por ciento, p<.001). En contraste, el uso de marihuana no pareció estar asociado ni con la necesidad no satisfecha ni con el uso de atención en salud mental. CONCLUSIONES: El uso de sustancias varía con la necesidad no satisfecha de atención en salud mental y el uso de atención en salud mental de maneras consistentes con la hipótesis de la automedicación. Los resultados sugieren que el cribado y tratamiento oportunos de problemas de salud mental pueden prevenir el desarrollo de trastornos por uso de sustancias entre aquellos con trastornos mentales. La investigación futura debería identificar subgrupos de individuos para quienes un tratamiento oportuno y adecuado en salud mental podría prevenir el desarrollo de trastornos por uso de sustancias.
Harris et al. (Fri,) estudiaron esta pregunta.