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La lesión cerebral traumática (LCT) sigue siendo un problema significativo de salud pública y es una de las principales causas de muerte y discapacidad en muchos países. Los tratamientos duraderos para los déficits de función neurológica posteriores a la LCT han sido elusivos, ya que actualmente no existen modalidades terapéuticas aprobadas por la FDA para mitigar las consecuencias de la LCT. Las estrategias de neuroestimulación utilizando diversas formas de estimulación eléctrica se han aplicado recientemente para tratar déficits funcionales en modelos animales y ensayos clínicos de accidente cerebrovascular. Los resultados de estos estudios sugieren que la neuroestimulación puede aumentar las mejoras en los déficits motores y cognitivos después de una lesión cerebral. Varios estudios han adoptado este enfoque en modelos animales de LCT, mostrando tanto mejoras conductuales como evidencia biológica de recuperación. Solo ha habido unos pocos estudios que utilizan estimulación cerebral profunda (ECP) en pacientes humanos con LCT, y se justifican estudios futuros para validar la viabilidad de esta técnica en el tratamiento clínico de la LCT. En esta revisión, los autores resumen las ideas de estudios que emplean técnicas de neuroestimulación en el contexto de las lesiones cerebrales. Además, relacionan estos hallazgos con la perspectiva futura de utilizar ECP para mejorar los déficits motores y cognitivos tras la LCT.
Shin et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.