El ácido nitroso (HONO) es un precursor clave de OH (radicales hidroxilo) y desempeña un papel importante en la regulación de la calidad del aire. Sin embargo, los mecanismos que impulsan su formación siguen sin comprenderse completamente. Para investigar estos caminos, se realizaron observaciones continuas durante el invierno en Shanghái urbano para medir HONO, contaminantes relacionados, meteorología y frecuencias de fotólisis. El análisis presupuestario reveló una fuente adicional de HONO nocturno más allá de las emisiones directas y reacciones homogéneas, apuntando a una contribución significativa de procesos heterogéneos tanto en superficies terrestres como en aerosoledas. Para cuantificar esta contribución, se desarrolló un modelo de RF (Random Forest), y se aplicó SHAP (Explicaciones Aditivas de Shapley) para evaluar la importancia de las características y las variaciones en la respuesta de los contaminantes. Los resultados indicaron que NO2, PM2.5 y NH3 fueron los factores químicos clave de la fuente de HONO nocturno vinculada a caminos heterogéneos, representando los factores regulatorios químicos dominantes independientes de la variabilidad meteorológica, con un análisis de sensibilidad que mostró que PM2.5 ejerció la influencia más fuerte, seguido de NH3 y NO2. Crucialmente, se encontró que la reducción simultánea de PM2.5 y NH3 producía la mayor reducción en la formación nocturna de HONO heterogénea pronosticada, sugiriendo la importancia potencial de su control coordinado durante el invierno para limitar la producción nocturna de HONO en Shanghái urbano y mejorar las estrategias de gestión de calidad del aire estacional.
Zhao et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.