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Los turberas son ecosistemas ricos en carbono que comprenden el mayor almacén de carbono terrestre. La preservación de las turberas ha sido reconocida a nivel global como un componente clave basado en la naturaleza para abordar el cambio climático. A pesar de su importancia, no existen definiciones reconocidas globalmente para turba o turberas, lo que influye en los esfuerzos por cuantificar las reservas de carbono en turbas a nivel mundial. Presentamos una revisión crítica sobre las definiciones de turberas, incluyendo la nomenclatura de la turba y los criterios cambiantes para la clasificación de las turberas a lo largo del tiempo. Nos enfocamos en dos criterios importantes: la profundidad mínima de la capa orgánica superficial y el porcentaje mínimo de carbono orgánico. Destacamos la disparidad entre definiciones, nomenclatura de turberas y clasificaciones de turberas. Es un desafío determinar si una definición debe prevalecer sobre otra, incluso cuando se consideran los criterios más comunes. Proponemos que las futuras definiciones de turberas se centren en el almacenamiento de carbono y las posibles emisiones de gases de efecto invernadero. Esto implica cuatro características físicas y químicas del depósito de turba: (1) Extensión de la turbera, (2) grosor de la turba, (3) contenido de carbono en la turba y (4) densidad aparente de la turba (contenido de carbono volumétrico). Las dinámicas de crecimiento y el flujo de carbono del depósito de turba también deberían convertirse en una parte rutinaria de los inventarios. En el futuro, las agencias técnicas internacionales y los expertos pueden asesorar sobre la estandarización de las definiciones de conceptos y métodos, que deben centrarse en la preservación de las turberas desde la perspectiva de la ciencia climática.
Lourenço et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.