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Muchas universidades en diferentes partes del mundo están buscando mejorar la diversidad cultural de su personal y cuerpo estudiantil, y sin embargo, estudios repetidos han demostrado que una buena integración puede ser difícil de lograr. Aunque varios estudios han examinado las razones por las cuales dicha integración es difícil, ha habido muy poca investigación sobre el proceso real de integración social. Este artículo aborda esta brecha a través de un estudio cualitativo de aprendizaje intercultural. Se pidió a los estudiantes que se concentraran en un comportamiento que era personalmente o profesionalmente importante para ellos, pero que estaban teniendo dificultades para adaptarse. El artículo informa sobre las diversas y cambiantes experiencias de seis de estos estudiantes mientras enfrentaban los desafíos afectivos, conductuales y cognitivos de ajustarse a diferentes patrones de saludo y las estrategias que utilizaron para superarlos gradualmente. Basándose en la literatura y los hallazgos, se propone un modelo de crecimiento intercultural. El artículo concluye con una discusión sobre las implicaciones de los hallazgos para mejorar la integración social en la universidad.
Helen Spencer‐Oatey (Sun,) estudió esta cuestión.