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ANTECEDENTES: La actividad física reduce la probabilidad de desarrollar síndrome metabólico (MetS). Sin embargo, la asociación entre los diferentes niveles de actividad física y el MetS sigue siendo poco clara en adultos mayores con obesidad. MÉTODOS: Este estudio transversal utilizó cuatro oleadas de datos (2007-2008, 2009-2010, 2011-2012, 2013-2014) de dos conjuntos de datos: la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición y la Base de Datos de Equivalentes de Patrones Alimentarios del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. La muestra incluyó adultos de 60 años o más (n=613) con obesidad que tenían datos de actividad física y MetS. La actividad física se evaluó utilizando el Cuestionario Global de Actividad Física y se categorizó en tres niveles de actividad física (bajo, medio y alto); y los niveles de actividad física media o alta se alinean con o superan las recomendaciones actuales de actividad física. Los participantes fueron clasificados como que tenían MetS utilizando una definición comúnmente aceptada. Se examinaron los modelos de regresión logística múltiple para evaluar la asociación entre los tres niveles de actividad física y los factores de riesgo de MetS y el MetS. Todos los análisis se ajustaron por variables de confusión potenciales y tuvieron en cuenta el muestreo complejo. RESULTADOS: De 613 encuestados, el 72.1% (n=431) fue clasificado como teniendo MetS, y el 44.3% (n=263) no cumplió con las recomendaciones de actividad física. Los participantes con altos niveles de actividad física tenían un menor riesgo de MetS (OR = 0.31, 95%CI: 0.13, 0.72) y niveles más saludables de colesterol de lipoproteínas de alta densidad (OR = 0.39, 95%CI: 0.18, 0.84), presión arterial (OR = 0.39, 95%CI: 0.20, 0.77), glucosa en ayunas (OR = 0.34, 95%CI: 0.15, 0.78) que los participantes clasificados como de baja actividad física. CONCLUSIONES: La actividad física se asocia con un menor riesgo de MetS solo para los participantes con el nivel más alto de actividad física, lo que sugiere que la dosificación de la actividad física es importante para reducir el riesgo de MetS en adultos mayores con obesidad.
Xu et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.