La capacidad de hablar con fluidez en un idioma extranjero es uno de los objetivos principales de cada estudiante, y lograrlo no solo requiere conocimientos sobre la estructura del idioma, sino que también exige aplicar eficaz y adecuadamente los signos lingüísticos acumulados en diversos contextos. Surge la necesidad de desarrollar la capacidad pragmática para aplicar el idioma en la vida real. A través de la aplicación de los componentes de la capacidad pragmática, se puede enriquecer el contenido de la enseñanza de idiomas extranjeros.
Feruza Elmurodovna Sattorova (Wed,) estudió esta cuestión.