El impulso de muerte freudiano (Thanatos) ha sido refutado científicamente y es reemplazable heurísticamente, sin embargo, persiste como una referencia inerradicable en la estética, la filosofía y la teoría cultural. Este artículo propone que la supervivencia del concepto no se atribuye ni a su utilidad clínica ni a su productividad filosófica, sino a un evento histórico singular: el seppuku de Yukio Mishima del 25 de noviembre de 1970. Basándose en la teoría de actos de habla de Austin, la performatividad de Butler, los efectos de bucle de Hacking y la intuición actoral de Nishida Kitarō (kōi-teki chokkan), el artículo introduce el concepto exploratorio de cambio de estado epistemológico performativo: la transformación del estatus epistémico de un concepto a través de un acto realizado que ejecuta su contenido. El precedente socrático, la Crucifixión y la inmolación de Thích Quảng Đức sugieren que este mecanismo aparece recurrentemente en la historia conceptual. El resultado, en el caso de Mishima, es un “concepto no muerto” —teóricamente muerto pero fácticamente vivo— cuyo modo de existencia instaura reflexivamente la misma fusión vida/muerte que describe.
Franny Philos Sophia (Mon,) estudió esta cuestión.