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Últimamente el conflicto interno de Colombia llama la atención de reputados politólogos norteamericanos que anteriormente se habíandedicado a la investigación de la democracia más estable de AméricaLatina, cuyos pilares son los dos partidos políticos centristas, el ejercicio militar y los gremios económicos.Harvey F. Kline es uno de ellos, pero a diferencia de otros, en sus textos siempre ha prevalecido la preocupación por las deficiencias del sistema político respecto a los derechos humanos, la policía y la justicia.Su ultimo estudio, titulado State Building and Conflict Resolution in Colombia, 1986Colombia, -1994, se centra en la ingobernabilidad colombiana.Ello resulta de la incapacidad y escasa voluntad de la clase dirigente de resolver los conflictos del país.Las elites han construido un Estado que sirve para proteger a particulares, pero no se ocupa del bien común.Por un lado, este Estado produce "ganancias políticas" para los que están incluidos en las redes clientelitas, por el otro, el mismo Estado es incapaz de romper con la tradición violenta del país.En efecto, lajusticia privada es un medio de todos los que no se sienten suficientemente representados por las instituciones oficiales.Kline comenta que hoy en día es sumamente dificil corregir los "pecados de los papas".Lo que hace complicada una solución pacífica es la diversidad de la violencia y la necesidad de resolver distintos conflictos simultáneamente.Los principales actores armados, con quienes los gobiernos nacionales deben negociar, son los grupos guerrilleros, los narcotraficantes y los paramilitares: "The goals of the guerrilla groups were political -to change the economic, social, and political systerns.The goal s ofthe drug dealers were economic -simply to be left alone so that they could make money.The paramilitary squads always had the goal of protecting economic groups changed from ranchers and farmers producing legal goods to drug dealers."(pág.29) Constata Kline que la administración Virgilio Barco (1986Barco ( -1990) ) al principio no se dio cuenta del problema Paramilitar y tampoco tenia un plan viable para afrontarlo.La situación fue de especial gravedad en las zonas de colonización de Urabá y Magdalena Medio.También la "guerra sucia" contra los lideres civiles de la oposición en las ciudades requeria una solución rápida.Cuestionala indiferencia gubernarnental partiendo de la tesis de que el paramilitarismo fue una consecuencia de la actividad guerrillera: "By this time the government needed to realize that the paramilitary sickness needed its own therapy."(pág.76) Tan solo en 1989 el gobierno empezó a considerar las causas, el origen, los centros regionales y la estructura jerárquica de estos actores violentos con el fin de diseñar una estrategia para afrontarlos.No obstante, ni los jueces locales, ni los militares y policías tenían muchas ganas de implementar las decisiones tomadas en Bogotá.
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