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Para comparar las respuestas de sujetos asmáticos y normales a dosis efectivas altas de ozono, nueve sujetos asmáticos y nueve sujetos normales fueron sometidos a dos exposiciones aleatorias de 2 horas a aire filtrado y purificado y a 0.4 ppm de ozono, alternando períodos de descanso y ejercicio de 15 minutos en un cicloergómetro (ventilación por minuto = 30 l.min-1.m-2). Antes y después de cada exposición, se midieron la función pulmonar y la respuesta bronquial a la metacolina, y se registraron los síntomas. La exposición al ozono se asoció con una disminución estadísticamente significativa en la capacidad vital forzada (CVF), el volumen espirado forzado en 1 s (FEV1), el porcentaje de FEV1 (FEV1%) y el flujo espirado forzado al 25-75% de CVF (FEF25-75) en sujetos normales y asmáticos. Sin embargo, al comparar la respuesta de sujetos asmáticos y normales ante el ozono, se reveló una disminución porcentual significativamente mayor en FEV1, FEV1% y FEF25-75 en los sujetos asmáticos. El efecto del ozono sobre la CVF y los puntajes de síntomas no difirió entre los dos grupos. En sujetos normales y asmáticos, la exposición al ozono se acompañó de un aumento significativo en la respuesta bronquial. Concluimos que la exposición a una dosis efectiva alta de ozono produce 1) un aumento en la respuesta bronquial tanto en sujetos normales como asmáticos, 2) mayor obstrucción de las vías respiratorias en asmáticos que en sujetos normales, y 3) síntomas y cambios similares en los volúmenes pulmonares en ambos grupos.
Kreit et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.