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▪ Resumen En las últimas dos décadas, el feminismo académico se ha diferenciado y fragmentado sustancialmente a la luz de una amplia gama de nuevos enfoques en la teoría. Esta visión general y evaluación del amplio, diverso y cambiante campo de la teoría feminista presta particular atención a las disputas en torno a la teorización política del género, la identidad y la subjetividad. Tres perspectivas divergentes y opuestas—feminismo de la diferencia, feminismo de la diversidad y feminismo deconstructivo—enmarcan las discusiones actuales sobre la “construcción” del sujeto femenino; la naturaleza de la diferencia sexual; la relación entre sexo y género; la intersección de género, raza, clase, sexualidad, etc.; y la significación de “mujeres” como categoría política en el feminismo. El problema de la identificación epistémica (localizar o deslocalizar el sujeto femenino, analizar la diferencia de género, politizar la identidad) también es un elemento central en la teorización de la política feminista, la ciudadanía multicultural, la justicia, el poder y la esfera pública democrática. Dentro de este dominio, encontramos debates igualmente intensos entre teóricas feministas sobre el significado de la ciudadanía feminista y la política del reconocimiento, así como las relaciones entre la igualdad de género y los derechos culturales, el feminismo y el multiculturalismo, la democracia y la diferencia. Aunque el campo está lejos de converger incluso en el significado del feminismo mismo, podemos tomar su estado actual como un signo de su vitalidad y significación dentro de los discursos de la teoría social y política contemporánea.
Mary G. Dietz (Sun,) estudió esta cuestión.