Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Los conjugados de anticuerpo-fármaco (ADCs) han evolucionado como una nueva clase de terapias anticancerígenas potentes. Informamos aquí sobre el desarrollo de ADCs con especificidad para el antígeno CD22 específico de la línea celular B (superficie) que se expresa en la mayoría de las malignidades hematológicas. Como moiety de orientación, se reingenió un fragmento variable de cadena sencilla (scFv) anti-CD22 humanizado, previamente generado a partir del anticuerpo monoclonal RFB4, en un formato de anticuerpo IgG1 humanizado (huRFB4). Onconase (ranpirnase), una ribonucleasa tipo pancreática clínicamente activa, fue empleada como moiety citotóxica. La conjugación química a través de un enlace disulfuro rompible por tiol retuvo la actividad enzimática total y la afinidad de unión total del ADC. El desarrollo de procedimientos de purificación sofisticados utilizando cromatografía de exclusión por tamaño e intercambio iónico permitió la separación de especies de inmunoconjugados con un número estequiométrico definido de cargas de Onconase. Se requería un mínimo de dos moléculas de Onconase por IgG para lograr una citotoxicidad in vitro significativa hacia líneas celulares de linfoma y leucemia. Los conjugados de anticuerpo-fármaco con una relación de Onconase a anticuerpo de 3:1 exhibieron un IC50 de 0.08 nM, correspondiente a una citotoxicidad del ADC más de 18,400 veces mayor en comparación con la Onconase no conjugada. Estos resultados justifican un desarrollo adicional de este ADC como un prometedor compuesto de primera clase para el tratamiento de malignidades positivas para CD22.
Weber et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: