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Resumen Los efectos de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) afectan a cada faceta de la vida de una nación. El colapso casi total de las economías, con las pérdidas de empleo correspondientes, ha generado la necesidad de políticas sociales efectivas, especialmente en países en desarrollo, que puedan atender a los ciudadanos en necesidad urgente. Como resultado, muchos de estos países han tenido que elaborar políticas sociales de emergencia para ayudar a sus ciudadanos. Ghana no es la excepción. Si bien las medidas para controlar la propagación de la pandemia, como los confinamientos y las restricciones a la movilidad y las reuniones, fueron oportunas, impactaron negativamente a los pobres, la mayoría de los cuales trabaja en el sector informal y depende de actividades de supervivencia diaria, como comprar y vender bienes básicos. Como resultado, algunas de las medidas fueron ignoradas, ya que las personas temían morir de hambre en lugar de la pandemia. Por lo tanto, la respuesta gubernamental a la pandemia se caracterizó por la estratificación de políticas y expuso los frágiles sistemas de apoyo social existentes. Los desafíos de responder adecuadamente a la pandemia subrayan la importancia de un régimen de bienestar social transformador para garantizar la protección de los ciudadanos. Este trabajo, basado en investigación de escritorio, explora las limitaciones del marco de política social existente, que se hizo evidente durante la implementación de las políticas pandémicas de Ghana. La estratificación de políticas por parte del gobierno sigue debilitando el sistema de bienestar social de Ghana, y esto afectó la respuesta oficial con respecto a los problemas sociales que han surgido debido a la pandemia.
Foli et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.