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Objetivo general de los experimentos presentados. El hecho de que el cuerpo humano se ajusta a bajas temperaturas ambientales principalmente mediante la constricción de los vasos sanguíneos periféricos, y a altas temperaturas atmosféricas principalmente mediante un aumento en la secreción de sudor, ha sido durante mucho tiempo una verdad del conocimiento fisiológico. Sabemos 1, que la regulación física a través de la constricción o dilatación de los vasos es esencialmente un cambio en la conductividad sobre el gradiente entre la temperatura ambiental y la temperatura interna del cuerpo (Kleiber, 1932, Burton, 1934); y 2, que varios segmentos del cuerpo desempeñan roles relativamente diferentes en la eliminación del calor (Maddock y Coller, 1933; Freeman, 1934). Se ha asumido generalmente que la pérdida evaporativa insensible para los sujetos en reposo es aproximadamente una proporción constante de la pérdida total de calor dentro de la zona de neutralidad térmica (Soderstrom y DuBois, 1917; Benedict y Root, 1926), siempre que la hidratación del cuerpo sea normal (Manchester, 1931), los sujetos no sean patológicos (Lazlo y Schurmeyer, 1931), la humedad sea constante (Wiley y Newburgh, 1931), y los sujetos estén en un estado post-absorcion.
Winslow et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.