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OBJETIVO: Investigar el impacto de la educación nutricional (EN) mejorada con huertos escolares en el consumo de frutas y verduras de los niños, preferencias de verduras, conocimiento sobre frutas y verduras y calidad de vida escolar. DISEÑO: Intervención cuasi-experimental de 10 semanas con educación nutricional y huerto (EN 54 % niños). RESULTADOS: En comparación con los controles, se encontraron diferencias significativas entre grupos en la disposición de los niños a probar pimientos (P = 0·04), brócoli (P = 0·01), tomate (P < 0·001) y guisantes (P = 0·02); y la preferencia de los estudiantes por comer brócoli (P < 0·001) y guisantes (P < 0·001) como refrigerio. No se encontraron diferencias grupo-por-tiempo en el consumo de verduras (P = 0·22), consumo de frutas (P = 0·23) o QoSL (P = 0·98). CONCLUSIONES: Los huertos escolares pueden tener un impacto positivo en la disposición de los estudiantes de primaria a probar verduras y sus puntuaciones de sabor de verduras, pero dada la complejidad del cambio de comportamiento dietético, se requieren estrategias más completas para aumentar el consumo de verduras.
Morgan et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.
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