Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Los avances actuales en la robótica de exoesqueletos permiten que aquellos con trastornos de movilidad puedan caminar de nuevo. El usuario transmite su movimiento deseado al exoesqueleto mediante una Interfaz Humano-Máquina (HMI). Esto permite a los usuarios levantarse, caminar y sentarse de manera independiente. Las HMI existentes requieren movimientos antinaturales que inhiben la marcha. La HMI desarrollada aquí utiliza gestos naturales mientras garantiza la seguridad del usuario. Este método utiliza un conjunto único de sensores y un autómata de estado finito para permitir que un paciente con lesión de la médula espinal use fácilmente un exoesqueleto para movilizarse.
Strausser et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.