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En química, no se puede subestimar la importancia de la estructura de la materia. Siempre ha sido una tradición en la química orgánica utilizar el modelo de bolas y varillas de la estructura molecular, para discutir isómeros o para derivar fórmulas estructurales. Desafortunadamente, este enfoque orientado a la estructura no es común en la enseñanza de la química inorgánica en las escuelas secundarias, al menos en Alemania: aunque los metales, el azufre, los sulfuros, los óxidos o los cloruros se consideran principalmente como sustancias sólidas, en las lecciones escolares no es común tener empaquetamientos esféricos o redes cristalinas como modelos estructurales de estos sólidos inorgánicos. Por otro lado, la verdadera comprensión de las estructuras en química requiere un nivel suficiente de habilidad espacial. En consecuencia, esta investigación investigó las habilidades espaciales no solo de estudiantes alemanes en los grados 7-12 de las escuelas secundarias (edades de 13 a 18 años), sino también de una muestra comparable de estudiantes africanos en Addis Abeba. En cada país, tomamos muestras de dos tipos diferentes de escuelas y basamos nuestros estudios en tres hipótesis relacionadas con diferencias culturales, de grado (edad) y de sexo. Chem. Educ. Res. Pract. Eur.: 2001, 2, 227-239.
Barke et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.