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Hemos combinado neuroimágenes tridimensionales (3D) reconstruidas por computadora con una nueva técnica de registro de video para cirugía guiada por imágenes basada en realidad virtual del cerebro y la columna vertebral. Esta técnica permite al cirujano localizar lesiones cerebrales y espinales superponiendo una resonancia magnética o tomografía computarizada reconstruida en 3D sobre una imagen de video en vivo del paciente. Una vez que la imagen del escaneo del paciente ha sido segmentada en los componentes relevantes (por ejemplo, tumor, edema, ventrículos, arterias, cerebro y piel), el cirujano estudia la anatomía 3D para determinar el enfoque quirúrgico óptimo. La perspectiva intraoperatoria propuesta del cirujano se muestra en la sala de operaciones en el momento de la cirugía utilizando una estación de trabajo portátil. Luego, el paciente es llevado a la sala de operaciones y posicionado de acuerdo con el enfoque planeado. Se coloca una cámara de video enfocada en el paciente desde la perspectiva intraoperatoria del cirujano. Un mezclador de video combina las imágenes de la cámara de video y la reconstrucción 3D por computadora. Este mezclador de video puede variar la intensidad de salida de las dos imágenes de entrada entre el 100% de una y el 50% de ambas. Esto superpone visualmente las dos imágenes, no muy diferente de una doble exposición fotográfica. La posición del paciente y la reconstrucción 3D se ajustan hasta que las imágenes en el monitor de salida del mezclador de video son idénticas en términos de escala, posición y rotación. Esta superposición se facilita alineando varios puntos de referencia de superficie como el canal auditivo externo, el canthus lateral y el nasion. En algunos casos, como con tumores espinales, las cápsulas colocadas sobre la piel antes de escanear sirven como referencias. Después de alinear las imágenes de video y de piel de la computadora, la imagen de la piel de la computadora se elimina selectivamente dejando la imagen 3D del cerebro o columna subyacente superpuesta sobre la imagen de video de la piel del paciente. Los bordes del tumor y los surcos corticales importantes o anatomía espinal pueden ser delineados en la piel del paciente utilizando marcadores indelebles. Estas marcas permiten al cirujano planificar una apertura adecuada con mínima exposición de estructuras adyacentes. Hasta ahora hemos utilizado esta técnica para localizar siete tumores cerebrales y un tumor espinal intradural y extramedular. Además, se utilizó la misma técnica para guiar la reposición de los huesos en una cirugía reconstructiva craneofacial. En cada caso encontramos una excelente correlación entre los hallazgos operatorios y la anatomía predicha. Ningún paciente sufrió ningún déficit neurológico permanente.
Gleason et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.